Cosas profundas, horribles, hermosas. Cosas sencillas, un instante.
Sólo un momento basta para que abras los ojos. Sólo se necesita de una pequeña fracción de segundo para decidir inconcientemente si hoy será un gran día o será un completo fracaso.
Una seguidilla de decisiones nos llevarán por el camino de la victoria o de la perdición. Esa sabrosa, altanera y gloriosa victoria o esa triste, profunda y frustrante perdición.
Hoy elegí el camino de la victoria, pero puede pasar que los obstáculos sean más fuertes y que este día destinado a ganar termine fracasando. Está en nosotros aprender, poco a poco, a sortear esos obstáculos, y con el tiempo tambien aprender a vencerlos completamente para poder conseguir el objetivo, un buen día.
A veces es pura suerte. Generalmente los peores obstácuos los ponemos nosotros mismos, con nuestra intricada mente, guarida de innumerables misterios inconcientes.
Malditos martes 13 en tu maldita cabeza, que tiene la maldita costumbre de maldecir este día, transformando todas las oportunidades de trinfar en malditos fracasos seguros.
Hoy fue un buen día, por pura suerte y por fuerza de voluntad. Las cosas se las puede ver de distintas formas y eso puede cambiarnos la vida. Mi convicción en este día hizo que mi sonrisa permaneciera la mayor parte del tiempo en mi rostro.
Intentalo, hace de tu día, un gran día y no un típico martes 13.
SY.
MARTES 13-07-2010
No hay comentarios:
Publicar un comentario