.

.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

El regreso

Cada vez que cierro mis ojos y respiro siento que ha pasado una vida entera.
Me asombra profundamente lo mucho que puede cambiar una persona en unos pocos días, no hace falta que pasen muchos años ni grandes acontecimientos. Creo que a cada momento vamos cambiando, cada instante que permanecemos abiertos al mundo que nos rodea crecemos un poco más. Nuestro interior se expande, se transforma.
Este 2015 ha sido, hasta ahora, un año lleno de instantes invaluables que cambiaron mi vida para siempre. Por eso estoy acá, una vez más, escribiendoles (escribiendome?).
Quiero plasmar estos nuevos conocimientos que la vida me ha otorgado y que he sabido conservar, para que el día de mañana, cuando me sienta perdida pueda volver y leer Mi alma en palabras.

Siento que este año pude ver y sentir en carne propia (y en todo su esplendor) el poder de la causalidad. Ese que uno sueña que existe, el famoso "querer, creer, poder" se puso frente a mi nariz a reirse a carcajadas, a decirme una y otra vez "acá estoy, todo es posible".
Es tanto lo que me ha pasado este último tiempo que me arrepiento de no haberlo escrito paso a paso, ya que ahora siento esta represa llena de palabras desordenadas, alborotadas, desesperadas por ayudarme a expresar todo lo que tengo dentro.

Cómo te extrañé Mi alma en palabras!! Cuanta falta me hacía escribir sin parar, sin importar como, ni que, simplemente dejar fluir todo lo que mi interior enloquecido pide.
Releerme fue emocionante, verme crecer a cada texto, recordar cada situación, volver el tiempo con cada lectura. Que lindo es reencontrarse con pedacitos de recuerdos.
Es tan maravilloso vivir!! Pero vivir realmente, como siempre digo, no transitar la vida. Cuánto aprende uno recorriendo caminos internos y externos. Que afortunada me siento cuando estoy completamente consciente de mis emociones, pensamientos, sensaciones fisicas sin dejarme arrastrar por ninguna de ellas.

De ahora en más espero poder desandar mi camino para poder escribir lo que no quiero olvidar nunca.

Gracias, te amo. (Qué poco nos decimos esto a nosotros mismos, verdad?)

SY.
11-11-2015