Muerta de miedo, sin querer abrir los ojos, negandose a la realidad.
Se cae a pedazos y ¿vos dónde estás? SI VOS, que te comprometiste a cuidarla un día y hoy parece como si nunca hubiera nacido..
SOLA, SOLA, ¡SOLA! Esta sola en todos lados, aunque esté rodeada de gente, sigue SOLA.
Te extraño tanto, no te vayas..
SY.
25-06-2010
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viernes, 25 de junio de 2010
domingo, 13 de junio de 2010
Culpa Azulada
Tierra en las uñas, olor a pasto mojado,
esa luz que me entrecierra los ojos brilla en lo alto,
de vez en cuando un respiro de algodón grisaseo
me permite apreciar los verdes puntiagudos
que parecen tocar el cielo, una plaza llena de juegos
donde ya nadie juega. Frío, calor, oídos atentos,
sale el sol.
Corazón contento, una hormiga explora mi papel,
se baja y se vuelve a perder.
Letras COLORADAS como narices de payasos
se amontonan en mi hoja y me recuerdan
a mis manos manchadas de culpa azulada.
Se oyen murmullos que se pierden en el ruido silencioso,
entre el pasto y el asfalto.
Me cruza una brisa helada que me hace erizar la piel,
es el sol, que se esconde otra vez.
SY.
31.05.10
esa luz que me entrecierra los ojos brilla en lo alto,
de vez en cuando un respiro de algodón grisaseo
me permite apreciar los verdes puntiagudos
que parecen tocar el cielo, una plaza llena de juegos
donde ya nadie juega. Frío, calor, oídos atentos,
sale el sol.
Corazón contento, una hormiga explora mi papel,
se baja y se vuelve a perder.
Letras COLORADAS como narices de payasos
se amontonan en mi hoja y me recuerdan
a mis manos manchadas de culpa azulada.
Se oyen murmullos que se pierden en el ruido silencioso,
entre el pasto y el asfalto.
Me cruza una brisa helada que me hace erizar la piel,
es el sol, que se esconde otra vez.
SY.
31.05.10
sábado, 12 de junio de 2010
viernes, 11 de junio de 2010
Inmensurable
Prometí no escribir una sola frase más sobre vos, tu luna, tus encantos y defectos, tus gestos, tus palabras.. fallé.
Falté a mi promesa, porque me es imposible ignorar esta fuerza latente dentro mío que me pide ser plasmada en algun papel.
¡Qué irónica desesperación! Parece como si tuviera miedo de que fuera a olvidarla, ojalá fuese así de fácil, ojalá dejando de escribirte pudiera olvidarte.. Pero no, aún me es imposible.
Podría escribir sobre el verde de los árboles o lo insoportable de las matemáticas, pero nada se compara con lo que siento por vos, que me corta la respiración, me desploma el corazón, me deja sin ninguna protección a merced de todo, indefensa, inútil, como un vegetal contento.. muy contento, en un estado de completa estupidez.
Me pierdo entre sudor y palpitaciones desenfrenadas, sólo puedo pensar en tu boca, tus palabras y en los abrazos que tanto extraño, en el roce de tus manos sobre mi cuerpo, tu respiración en mis oídos, tu perfume impregnandose en mi piel, mis nervios hasta las nubes, la emoción a flor de piel, mi corazón que se acelera...
Repentinamente mis ojos se clavan en los tuyos y te acercás lentamente, mi nariz roza tu cara, tus labios con los míos y un minuto después somos uno.
No te puedo olvidar, simplemente porque no quiero, sería como olvidar lo bien que sabe el chocolate o lo hermoso de una puesta del sol.
Decir que no te amo sería una completa aberración, una mentira inmensa, porque te amo y te amo tanto.. Que aunque hoy estés tan lejos y ya no me quieras amar, sos mi música, mi pasión y sos algo que nunca voy a volver a encontrar.
SY.
12.05.10
Falté a mi promesa, porque me es imposible ignorar esta fuerza latente dentro mío que me pide ser plasmada en algun papel.
¡Qué irónica desesperación! Parece como si tuviera miedo de que fuera a olvidarla, ojalá fuese así de fácil, ojalá dejando de escribirte pudiera olvidarte.. Pero no, aún me es imposible.
Podría escribir sobre el verde de los árboles o lo insoportable de las matemáticas, pero nada se compara con lo que siento por vos, que me corta la respiración, me desploma el corazón, me deja sin ninguna protección a merced de todo, indefensa, inútil, como un vegetal contento.. muy contento, en un estado de completa estupidez.
Me pierdo entre sudor y palpitaciones desenfrenadas, sólo puedo pensar en tu boca, tus palabras y en los abrazos que tanto extraño, en el roce de tus manos sobre mi cuerpo, tu respiración en mis oídos, tu perfume impregnandose en mi piel, mis nervios hasta las nubes, la emoción a flor de piel, mi corazón que se acelera...
Repentinamente mis ojos se clavan en los tuyos y te acercás lentamente, mi nariz roza tu cara, tus labios con los míos y un minuto después somos uno.
No te puedo olvidar, simplemente porque no quiero, sería como olvidar lo bien que sabe el chocolate o lo hermoso de una puesta del sol.
Decir que no te amo sería una completa aberración, una mentira inmensa, porque te amo y te amo tanto.. Que aunque hoy estés tan lejos y ya no me quieras amar, sos mi música, mi pasión y sos algo que nunca voy a volver a encontrar.
SY.
12.05.10
Sapo de otro pozo

El clima refresca, me obliga a entrelazarme en un abrigo. Esa tela caliente que tanto me satisface, que me da tanto placer.
El frío me comprime, me incomoda, me hace estremecer, me acurruco un poco más entre mi abrigo y la pared.
Edificio viejo, lleno de historias, de lágrimas, de risas, de desdichas y alegrías. Personas ensimismadas en sus quehaceres, en sus estudios, sus papeles; Perdidas en sus pensamientos.
Levanto la vista, me mira, se interpone entre nosotros el zumbido de una abeja, y allá va, se escabulle en un vaso chorreando chocolate y se ahoga en el placer de su dulzura.
Paso el rato contando pájaros en el verde que se interpone entre aquel que me mira y yo.
Todos esperan, algunos se conocen, se saludan con simpleza, cruzan unas palabras y se encierran otra vez.
Corre una brisa, me impacienta, me pierdo observando como aquellos pájaros revolotean en el pasto, peleando por comida.
Me invade un silencio lleno de ruido, un poco de verde y tres pisos repletos de intelectuales. Miro el suelo, me reencuentro con la abeja agonizante que se sacude un poco y se hecha a volar.

Hay rojos, violetas, rosas, pero yo solo puedo ver el verde y toda la vida oculta en él.
De repente, una voz se acerca, se sienta a mi lado y saca su papel, uno más que espera, ensimismado en su quehacer.
Se toma un momento, me observa, levanto la vista..
-: Disculpame, ¿Fuego, tenés?
Y ahí va, la primera persona que se percata de mi existencia, sin contar a aquel que me mira y por supuesto la abeja que se acerca otra vez.
SY.
28.04.10
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