Aceptenme como soy o partan, porque para su desgracia no voy a cambiar para complacer su necesidad de fastidiarme el futuro.
El arte es lo que amo, lo llevo en la sangre, es mi sueño. La diferencia entre nosotros está en que yo sigo ese llamado interior, ustedes se frustran.
Dejenme ser como yo los dejo ser a ustedes, cabezas de chorlito.
Porque no importa cuanto vaya el cántaro a esta fuente, no se va a romper.
Hoy estoy ciento por ciento segura de que esto es lo que soy, lo que quiero seguir siendo, lo que VOY a seguir siendo.
Es mi destino, si es que existe, es mi realidad aunque no les guste, y si me toca cagarme de hambre día tras día, que me toque.
Prefiero desarrollar eso que voy a llevarme tras mi muerte, mi alma; Sin que me interese aquello que va a quedar en este mundo, el dinero. (si es que alguna vez lo tengo)
El teatro me llena, más que nada en este mundo, ¿Qué mejor decisión que dedicar tu vida a devolverle algo de todo lo que te da?
Una vez alguien me dijo que para triunfar en este medio voy a necesitar mucha voluntad, pero dejenme decirles que se equivoca.
Voluntad es lo que necesito para no perecer al escuchar sus comentarios que dicen que nunca voy a ser alguien en la vida si sigo este camino.
Para el teatro, que me llena de felicidad, no va a hacer falta voluntad. Porque no se necesita de ella para hacer algo que te da tanto placer.
La verdad es que no importa cuanto sufra y cuanto me cueste, cuando estoy arriba del escenario, todo vale la pena, y MIERDA QUE LO VALE.
SY.
03-08-2010